Camina bajo el Sol,
exhibiendo al andar
su perfil misterioso,
esperando el arrullo de la brisa.
En la quietud, lucía fulgor de oro,
tras el fondo rojizo de la tarde,
en la transparencia
del cristal de sus ojos.
Lo contemplé admirando
sus rasgos de belleza salvaje,
y pensé en un Ángel
con el cuerpo de hombre.
Me resulta curioso
ver como Natura
escribe sus poemas cristalinos
en páginas de fuego
de efímera belleza
que habrá de devorar
después el tiempo.
exhibiendo al andar
su perfil misterioso,
esperando el arrullo de la brisa.
En la quietud, lucía fulgor de oro,
tras el fondo rojizo de la tarde,
en la transparencia
del cristal de sus ojos.
Lo contemplé admirando
sus rasgos de belleza salvaje,
y pensé en un Ángel
con el cuerpo de hombre.
Me resulta curioso
ver como Natura
escribe sus poemas cristalinos
en páginas de fuego
de efímera belleza
que habrá de devorar
después el tiempo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario